Estrategia de sostenibilidad: qué es y por qué tu negocio debería tener una
“Creatividad sin estrategia se llama “arte”. Creatividad con estrategia se llama “publicidad”. ”
Con la sostenibilidad pasa lo mismo. Si no hay estrategia puede que hagas cosas chulas, pero cuando formulas una, logras resultados.
Para hacer cosas bonitas, ya están los artistas, así que vamos a ver qué es eso de estrategia de sostenibilidad y por qué estás tardando en crear una para tu negocio.
¡Ah! Y también hablaremos de tortilla de patata. Porque mola.
Qué es una estrategia de sostenibilidad
Antes de nada, queremos dar una pincelada sobre lo qué es la sostenibilidad. Puede que para ti sea muy obvio, pero a nosotras no deja de sorprendernos la cantidad de gente que piensa que solo es medio ambiente.
Y no es mentira, el medio ambiente es sostenibilidad, pero solo una parte. Ser sostenible implica tener un equilibrio entre el ámbito económico, social y ambiental de la empresa.
Si te falla alguno de estos pilares, tu negocio no es sostenible, es otra cosa:
ECONÓMICO + AMBIENTAL = VIABLE. Cuando tu negocio cumple con el crecimiento económico teniendo en cuenta la protección del medio ambiente. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀
ECONÓMICO + SOCIAL = EQUITATIVO. Haces un reparto de los recursos y de la participación de forma equitativa, de manera que se reducen las desigualdades sociales.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀
SOCIAL + AMBIENTAL = SOPORTABLE. En este caso, tu proyecto contribuye al cuidado del medio ambiente y a un bienestar más saludable.
Ahora que está todo más claro, ¿qué es una estrategia de sostenibilidad?
Una estrategia de sostenibilidad implica planificar una serie de acciones meditadas que su fin sea aportar valor social, ambiental y económico.
Está claro que no se queda solo en planificar, sino que hay que llevarlas a cabo, ¿no?
Beneficios para tu negocio de incorporar una estrategia de sostenibilidad
Si estás pensando que todo eso está muy bien, pero qué es lo que sacas tu del esfuerzo de planificar e implementar cambios en tu business, vamos a ver que ventajas tienes de transformar tu negocio en sostenible (pero sostenible de verdad).
Imagen de marca mejorada y ventaja competitiva
No es casualidad que las grandes marcas no dejen de sacar productos “sostenibles”. No son tontos, saben que esto mejora su imagen y que cada vez más clientes se fijan en los valores de la marca antes de comprar.
Según un estudio realizado en todo el mundo por Uniliever, el 33% de los consumidores eligen marcas sostenibles, pero la cosa sube al 78% en EEUU y por encima del 80% en países emergentes.
Así que si buscas que los clientes te quieran, la sostenibilidad será tu aliada. Pero lo clientes tampoco son tontos y si algo no concuerda en tu mensaje, se darán cuenta. Una vez has perdido su confianza, no la volverás a recuperar. Así que planifica y define una estrategia coherente.
Aumenta la productividad y reduce los costes
Los detractores de la sostenibilidad (porque todo en este mundo tiene gente en contra) afirman que las prácticas empresariales sostenibles se tragan las ganancias. ¡Madre mía! La sandez de las sandeces.
La sostenibilidad nos ayuda a ser eficientes, optimizar el esfuerzo y conservar los recursos, lo que mejora la productividad de los empleados y reduce los costes.
La reducción de los costes también se relaciona con estrategias de conservación de energía y agua.
¡Que sí! Que las acciones que tienen un mayor impacto son más costosas de implementar, pero los resultados a largo plazo justifican la inversión.
Aumenta la capacidad para cumplir con la legislación
En los próximos años las cosas van a tener que ponerse mucho más serias en cuanto a legislación ambiental y social.
Integrar la sostenibilidad en tu negocio te ayudará a enfrentarte a las nuevas regulaciones de manera fácil, ya que irás un paso por delante y no tendrás que estar preocupándote de nada.
Atrae empleados e inversores
Ya hemos hablado de que la sostenibilidad atrae clientes, pero no solo a ellos. A las personas les gusta asociarse con otras personas positivas y no quieren estar vinculados a empresas implicadas en desastres ecológicos y escándalos de bienestar social.
Muestra que tu empresa es respetuosa con el medio ambiente y con tus empleados y atraerás la calidad de las personas que deseas emplear y los fondos que tu empresa necesita para expandirse.
Para que te hagas una idea, el séptimo informe de sostenibilidad de Boston Consulting Group (BCG) en colaboración con el MIT Sloan Management Review nos desvela que el 75% de los altos directivos de las empresas de inversión ven la sostenibilidad de una empresa como algo materialmente importante para decidir su inversión. Y lo que es más llamativo aún, casi la mitad no invertiría en una empresa que tenga un pobre historial de sostenibilidad.
Esta es también una buena forma de dejar de ver la sostenibilidad como un gasto, porque es donde está el dinero y lo estás comprobando.
Prioridad en las licitaciones
Si te presentas a concursos públicos, la sostenibilidad te dará puntos. En algunos de estos concursos muchas veces ni siquiera podrás participar si no dispones de una estrategia de sostenibilidad y documentos que la justifiquen como una Memoria de Sostenibilidad o un Plan estratégico de Responsabilidad Social Corporativa.
La cosa está clara, pierdes una oportunidad de negocio.
Es lo correcto
Sí, lo sabes muy bien, cuidar del medio ambiente y mejorar la sociedad es el camino correcto. Y con esta frase nos quedamos tan anchas porque no creemos que haya nada más que añadir ;)
Tipos de estrategias de sostenibilidad
Cada negocio o proyecto tiene su propio estilo, su forma de hacer las cosas. Es como ponerte a hacer tortilla de patatas, cada uno tiene su manera de hacerla y como la nuestra madre no hay ninguna, ¿verdad?
En cuanto a sostenibilidad (y tortillas) podemos distinguir las siguientes estrategias:
Hiperactiva
Aquí la empresa ve la sostenibilidad como una necesidad y una oportunidad, así que se define una agenda y actúa en consecuencia.
Si lo trasladamos a la tortilla: sabes que es buena y te pones a completar las tareas e investigar como hacer una receta de lujo.
Proactiva
Estás en esta situación si tu empresa trata de adelantarse a la legislación y las innovaciones e intenta ir un paso por delante. La filosofía se basa en la creencia de que la sostenibilidad es nuestra responsabilidad.
En vez de bajarte al bar por un pincho de tortilla, te la haces en casa porque es tu responsabilidad y además te adelantas a que alguien más quiera en casa.
Reactiva
Esta estrategia se basa en obedecer la ley y solo reaccionar ante presiones externas de clientes, proveedores, etc, porque no se ve el valor de la sostenibilidad, sino que se ve como un gasto que hay que minimizar. ¡Inconscientes!
Es decir, haces tortilla porque en casa te están dando la turra con ello, pero ojalá pudieras evitarla.
Seguidora
En esta no se introducen innovaciones ni esfuerzos por mejorar, solo se sigue la tendencia y se procura adaptarse a la nueva situación.
Haces la tortilla de tu madre toda la vida porque la tienes que hacer, pero ni te planteas pasarte a los huevos camperos porque te da igual la dichosa tortilla.
Inactiva
Esta es la peor de todas, porque niega que exista un problema y no se actúa de ninguna manera.
“¿Tortilla? Eso es una tontería que se han inventado unos cuantos para sacarnos los cuartos.” y sigues comiendo huevos crudos...
Cómo elaborar una estrategia de sostenibilidad para tu proyecto
No creemos que quieras comer huevos crudos ni seguir la corriente (sino serías funcionario y no estarías montando empresas), así que es el momento de definir tu estrategia de sostenibilidad.
Quizás te surja la duda de si esto es para ti. Por supuesto, nos da igual que en tu empresas seas solamente tú, a que seáis 2.000, o que te dediques a prestar servicios, vender productos o investigar si la gente prefiere tortilla con o sin cebolla. La sostenibilidad es aplicable a todo proyecto.
Pero ¿por dónde empezar o como hacerlo?
Puedes escribirme contándome tu situación y qué buscas aquí. :)
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